miércoles, 13 de enero de 2016




LOS PENSAMIENTOS AUTOMATICOS Y LAS DISTORSIONES COGNITIVAS

Muchas veces nuestros pensamientos son los que hacen que nos sintamos mal y reaccionemos de cierta manera. La mayor parte del tiempo no nos  percatamos de que esto esta sucediendo. La mente es muy buena en distorsionar o exagerar los eventos, y con esto hacer que reaccionemos de forma equivocada con nosotros mismos y los demás.

¿Qué es una distorsión cognitiva?

Consisten en un error en el procesamiento de la información asociado a unas creencias que no se ajustan al entorno. Este error en el procesamiento puede influenciar la conducta y el estado emocional. Estas percepciones y pensamientos distorsionados son acerca de uno mismo, de los demás, del mundo y del futuro.
Pongamos un ejemplo: Un hombre sale de viaje por su trabajo, antes de acostarse le escribe a su mujer un mensaje de texto. Ella no contesta. Su primer pensamiento automático es ¨tal vez no esta cerca del teléfono, ya contestará¨. Este pensamiento natural es la consecuencia de un proceso correcto de análisis. Antes de cerrar los ojos aparece un segundo pensamiento: ¨tal vez no me contesta por que salió de fiesta con sus amigas aprovechando que yo no estoy¨. Hasta que no hable con ella no puede confirmar el motivo de la falta de respuesta, con lo cual no debería inferir que  ella  no le quiere contestar o que pasa algo malo . Este pensamiento le  hará sentirse mal y además tener rencor hacia su pareja. Podría haber evitado este malestar si no hubiera aceptado ese segundo pensamiento como verídico. Al despertar lo primero que hace es llamar a su pareja, sin embargo ella no contesta. Son las 7 am y existen varias posibilidades para no responder. La más lógica es sigue dormida. Sin embargo, viene el primer pensamiento automático ¨si no contesta es por que está es por que se fue de fiesta la noche anterior¨. Vuelve a llamar. Ante la falta de respuesta viene otro pensamiento automático más catastrófico ¨no contesta por que se fue de fiesta y seguro durmió con alguien que está a su lado¨. ¡Así es!. Así de dramática puede ser la distorsión cognitiva. Las consecuencias de esta forma de procesar ya pueden la imaginar, pelea, reclamos, resentimiento, finalmente silenciosa culpa.

¿Porqué ocurren las distorsiones?

Pueden ocurrir por aprendizaje de experiencias pasadas, generalizando esa forma de pensar al resto de la vida. Puede que en su origen estos pensamientos fueran útiles, pero al aplicarlos sistemáticamente  otras situaciones de  nuestra vida diaria se convierten en un problema.
La distorsión ocurre porque aplicamos ciertas estrategias dando por hecho que las situaciones son de una manera, cuando la situación no es así.  La estrategia que habíamos aprendido para ese tipo de situaciones y que seguimos aplicando resulta contraproducente. Es decir en cierta manera perdemos capacidad de adaptación al evaluar de forma sesgada el entorno debido a experiencias pasadas.
Algunas distorsiones comunes
1- Inferencia arbitraria: Llegar a una conclusión sin evidencias o incluso con evidencias contrarias.
2- Abstracción selectiva (filtro mental): Valoración de un hecho o experiencia a partir de un solo elemento ignorando los otros.
3- Generalización excesiva: Conclusión extraída de uno o más hechos aislados y que es utilizada como regla general para situaciones relacionadas y similares pero también para otras que no lo están.
4- Magnificación y minimización: Incrementar la magnitud de los sucesos
5- Personalización: Atribución personal de sucesos externos sin base suficiente. Asumir que uno mismo u otros han causado cosas directamente.

¿Cómo puedo cambiar?

El primer paso es aceptar que tenemos un problema y que nuestra forma de percibir los hechos y posteriormente de actuar nos están causando sufrimiento en nuestra vida.

La terapia cognitiva puede ayudar drásticamente a mejorar la calidad de vida nuestra y de quienes nos rodean y se recomienda buscar una ayuda profesional.
Por nuestra parte sugerimos las siguientes reflexiones:
  • Ser conscientes de que la forma en que percibimos el mundo es solo una de las posibles formas, no la nuestra tiene porque ser la correcta. Es útil pensar que alternativas hay, que pensaría otra persona si lo viera de fuera e intentar analizar la situación de manera objetiva, sin dejarnos llevar por las emociones.
  • Tenemos que pensar que no es que un problema no tenga solución, sino que simplemente nosotros aún no hemos sido capaces de encontrarla y que por lo tanto hay que plantearse métodos diferentes.
  • Debemos estar abiertos a cuestionarnos, no siempre podemos aplicar las mismas reglas a todas las situaciones, debemos aprender a adaptarnos, a cuestionar nuestros modelos y pensamientos de vez en cuando.
  • Siempre observar el diálogo interno, que nos decimos a nosotros mismos cuando algo va mal. Empezar por reconocer que el hecho de que tengamos una ¨idea¨ no significa que esta sea cierta.
Los psicólogos dentro de la terapia cognitivo-conductual aplican un método conocido como la reestructuración cognitiva. Este método enseña a aprender a refutar estas distorsiones y sus consecuentes pensamientos negativos y transformar los pensamientos de forma tal que no causen ansiedad, baja autoestima, indefensión, tristeza, frustración, ira y los consecuentes conflictos con quienes nos rodean.